Mes: abril 2016

La República ha llegado a Sabadell ¡Viva la República!

Andrés Herrera

18/04/2016


Este 14 de abril se celebra el 85 aniversario de la proclamación de la Segunda República del Estado español. Desde hace más de diez años, para conmemorarlo, Sabadell per La República cambiaba de manera simbólica el nombre de la calle Alfonso XIII por el de Calle de La República. Hoy, por fin, el cambio ha sido oficial y definitivo.

Antecedentes

Tras las elecciones del 27 de mayo del 2015 y unos acuerdos que podríamos calificar de malabares, Esquerra Republicana llega al ayuntamiento de Sabadell tras pactar con Crida per Sabadell, Unitat pel Canvi y Guanyem Sabadell. Tejemanejes, jugarretas, intereses, sillones y mamoneos al margen, lo cierto es que a día de hoy, existe una mayoría republicana instalada en el consistorio de una ciudad cuya vida política deja a Juego de Tronos como simple vodevil.

Tras un periplo que comenzó el  1 de julio de 2014 y que fue ratificado al aprobarse una moción presentada por Entesa, EUiA e ICV el 7 de abril de 2015, por fin nos hemos desecho del aficionado al sexo y la progenie, Alfonso XIII

Al pie del cañón

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Un público heterogéneo asistió al acto organizado por Sabadell per la República / Andrés Herrera

Para ser sincero, había poca gente, unas doscientas personas se concentraron frente la placa con el nombre del ominoso Rey portando banderas republicanas con el morado sustituyendo al rojo o añadiendo una estrella a la senyera aunque esto, para el ojo empático y observador que ha de ser el de un periodista no era lo más importante.

Abstrayéndome de nacionalismos excluyentes o forzosamente incluyentes lo que de verdad importaba en aquel momento eran las caras de las asistentes, caras, que reflejaban ilusión por la posibilidad de un cambio que alumbre esperanza para un mundo sumido en un proceso de demolición controlada de la socialdemocracia.

En Sabadell, una ciudad de doscientos mil habitantes los activistas que mantienen viva la lucha social en la ciudad no creo que superen los 300 o 400, diseminados en varios colectivos y organizaciones políticas, muchos de ellos con un pie en más de una.

Isidre Soler, que fuera candidato a la alcaldía por Entesa en dos ocasiones entre 2003 y 2007 y con 40 años de activismo a sus espaldas me cuenta en una entrevista informal lo que suponen los valores republicanos en un momento en el que el modelo económico actual, una estructura de poder, hace aguas.

“Aunque hay que distinguir entre un régimen político republicano de lo que son los valores propios del republicanismo y los valores del capitalismo, de los que realmente carece, al tratarse de un sistema depredador, es un sistema insolidario, que puede sostenerse gracias a la explotación de las personas y por tanto de los recortes en los derechos de las mismas.”

“Igual que el capitalismo vive de la rapiña de la economía, de la vida y de la salud de las personas, también vive de la rapiña del significado de las palabras y las expresiones. Yo pienso que no le hemos regalado los valores republicanos, se los ha apropiado, el capitalismo vive de esto. Un ejemplo es el término sostenibilidad, yo cuando siento que existen empresas que están destruyendo el planeta y hablan de sostenibilidad, algo pasa”

En este mismo sentido Joan Balart, presidente de Sabadell per La República organización responsable del acto, hace hincapié en los valores republicanos para hacer frente a la anulación por parte del capitalismo de estos mismos valores que se podría decir, nacieron con él, aunque por sus palabras duda que alguna vez fuesen verdaderamente aplicados.

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Joan Balart, presidente de Sabadell per La República / Andrés Herrera

“El capitalismo defiende solo los intereses de una minoría bienestante que intenta aprovecharse del esfuerzo y del trabajo de una mayoría. Esto está enfrentado directamente con los valores que nosotros defendemos, unos valores por los todos aporten según sus posibilidades y reciban según sus necesidades. “

“A partir de aquí los valores republicanos representan un cambio frente a los valores impuestos veladamente por el sistema capitalista hoy ya neoliberal.”

Tras las entrevistas el acto continuó con lo previsto, discurso de Balart y más tarde del alcalde de Sabadell por ERC Juli Fernández, ambos visiblemente emocionados.

 

 

Pero lo mejor estaba todavía por llegar y no me refiero al himno de Els Segadors, tras finalizar con el protocolo, muchas de las personas allí congregadas quisieron inmortalizar el momento con fotos corales.

No solo el grupo de ERC con la presencia del diputado Rufián inmortalizó el momento, la gente de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV), muchos de ellos de los primeros en promover el acto hace más de una década, también. Siguieron la gente de Unitat pel Canvi y los integrantes del Procés Constituent de Sabadell que también quisieron dejar el momento plasmado gráficamente en la memoria externa.

Si alguno de ustedes, lectores, quiere atisbar que significan los valores republicanos mediante un acto de empatía, miren las caras de las personas que asistieron al acto y descubrirán que representan dichos valores en el momento que nos encontramos hoy.

Salut!

 

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Plantando un futuro

Javier Méndez

17 / 04 /2016


La mañana se alza con un sol abrasador propio de los días de julio. La playa de Arenys de Mar no solo llama la atención por el deseo refrescante de un buen baño, sino por dos largas hileras con 195 hoyos cavados con antelación. Una camioneta cercana transporta todas las plantas en la parte trasera. Al lado, el equipo monta la parada con sus palas, mangueras y el abono necesario para sembrar, mientras que los primeros voluntarios llegan con sus mochilas. Son niños.

– Se tratan de plantas muy resistentes y son autóctonas, ya que llevan viviendo aquí mucho antes que nosotros. Son distintas a las que veis normalmente porque aguantan la salinidad y necesitan poca agua.

Los jóvenes observan a Óscar en una mezcla extraña entre suspicacia y curiosidad, de modo que se acercan a ellos para aprender a plantar diferentes especies propias del litoral como el Tamarix Africano, el saquitero y el lentisco.

– ¿Listos para plantar niños? – pregunta una de las monitoras del Cau Escolta. Los niños afirman al unisono

– En marcha, juntaos por parejas – añade Óscar.

La pequeña Laura agarra rápidamente a Pol y los mayores ríen. Las palas se reparten y comienza el arduo trabajo. Así es como se desarrolla la plantada para recuperar la playa de Arenys, un plan que comenzó en 2007 por la iniciativa de la jardinera local y un ayuntamiento con visiones de futuro.

“El objetivo era atraer a la ciudadanía y naturalizar la playa, después de todos los años en los que hemos destruido este espacio por preservar una estética que no nos conviene” explicaba la jefa de medio ambiente, Inés Malleu. La actividad  cumple con la llamada Agenda 21, un plan de acción local a favor de la sostenibilidad que trata seriamente el problema de la explotación de recursos naturales entre otras cosas. El programa fue expuesto a mayor escala en 1989 durante la Asamblea de Naciones Unidas con un documento complejo aprobado por la mayoría de gobiernos.

Conforme avanza la mañana, los niños continúan sembrando inocentemente las plantas y algunos jubilados les ayudan en la tarea. Se acercan caras nuevas curiosas por la escena y deciden participar plantando su propio arbusto. Los padres y abuelos escuchan las explicaciones de Óscar mientras que las carretillas y las regaderas suben y bajan generando mucho tráfico. Se respira un movimiento agradable. Por otro lado, surgen otras voces que nos aproximan a una realidad preocupante.

– ¿Es que la gente no se entera que necesitamos las plantas para vivir?-  La jardinera Amelia preguntaba a un trotamundos con tono burlesco.

El trotamundos dejó de observar la plantada y le respondió:

– Quizá es porque la gente lleva décadas viviendo en el pensamiento del consumo. Desde el 1986 que la Tierra superó el límite sostenible. No se puede crecer para siempre.

– Cierto. Lo que pasa es que no nos damos cuenta de lo que perdemos. Me alegra por eso que la generación más joven aprendan a valorar la naturaleza de esta forma.

La expresión de Amelia era sincera. Se despide con la excusa de tener algo importante que hacer  y se une al trabajo con los niños. Lluc la acompaña decidido con la manguera aun chorreando agua. La monitora Núria supervisa todo ,junto con las demás, desde el otro lado de la hilera. También han estado plantando, llevan desde las 10 de la mañana trabajando con el calor y un viento frustrante. Se las ve cansadas pero por suerte el equipo esta repartiendo agua. Todo marcha bien.

El Técnico del Área de Medio Ambiente, Jordi Simó, adopta el papel de cultivador con su rastrillo y carretilla. De vez en cuando se detiene y ayuda al resto a hacer la faena. ” Aunque resulte más costoso cuidar y restaurar las plantas cada cierto tiempo, el gasto es mínimo. La vegetación es autóctona y resistente. Además creo que es una gran inversión y que cada vez más la gente le pone ganas a este proyecto comunitario, ya que la playa es de todos y hay que cuidarla”.

Y no le falta razón. El número de personas aumenta poco a poco buscando el centenar, y sigue así, hasta que termina la plantada pasadas las 3 horas. Objetivo conseguido: La participación popular. Cada uno de los presentes ha podido vislumbrar el oasis, que dejarán esas pequeñas plantas sembradas en el campo. Han visto el futuro bajo la arena y han podido comprobar el sentido que tiene el esfuerzo invertido. No obstante, lo mejor que deja es el mensaje final: Volveré la próxima vez.

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Blanes se niega a prolongar la C-32

Álex Sotillos

17 / 04 / 2016


Piezas de dominó repicando sobre mesas de madera, risas de sabiduría, ambiente de barrio. Parece un domingo cualquiera en el Local Social del barrio de Ca La Guidó, un barrio obrero que siempre ha tenido un peso fundamental en la lucha social del municipio costero de Blanes. Pero parece que hay nuevos invitados. No son jubilados que van a pasar el rato, sino personas de todas las edades que están unidos por un único motivo: votar.

DSC_0128Un vecino de Ca La Guidó (Blanes) votando en la consulta sobre la prolongación de la C-32 /Álex Sotillos

Hoy Blanes decide si quiere o no alargar la autovía que une la costa desde Barcelona hasta la ciudad blandense: la C-32. Los que están a favor de prolongarla defienden la idea del progreso y la comunicación entre ciudades. Los que están en contra critican la deforestación que significaría dicha prolongación.

Las urnas empiezan a recibir votos desde las diez de la mañana. No deja de entrar y salir gente del Local Social, aunque a cuenta gotas. Jordi Urgell, regidor de Batega per Blanes, que llega a la media hora de poner las urnas, critica la poca publicidad que se ha dado a la consulta desde el ayuntamiento, gobernado por el PSC y CDC. Albert, vecino de Blanes, reprueba al Ayuntamiento, que está a favor de la C-32, que no haya “dicho nada” y que se haya “sacado el muerto de encima” sin dar pie a debate alguno sobre el tema.

 

El ‘SÍ’ a la prolongación

Miguel Ángel, vecino del barrio de Ca La Guidó, lleva trabajando toda su vida en el mundo de la hostelería, sobretodo en Lloret de Mar, la población costera más cercana a Blanes, capital turística de la comarca de La Selva. Es jefe de restaurante en el Hotel Xaine Park y cada día ha de pasar por una carretera infestada de vehículos. Él cree que si se prolongara la C-32 hasta Lloret, la carretera por la que cada día conduce hasta su trabajo “tendría más fluidez, ya que todos los que usan la C-32 desde Barcelona seguirían hasta llegar a Lloret de Mar”.

Miquel Lupiáñez, alcalde de Blanes y líder del PSC, cree que el proyecto público-privado coordinado con Abertis es “la mejor opción para solucionar los problemas de movilidad de los ciudadanos” de todos los pueblos afectados, “Lloret, Tossa, Blanes, Palafolls y Malgrat”. Lupiáñez defiende que la prolongación de la C-32 permitiría, “en un espacio único de comunicación, que el ciudadano se pueda movilizar entre estas poblaciones sin pasar por los núcleos urbanos y, de esta manera, ir más rápido y más seguro”.

– ¿Quién crees que ganará? – le pregunta con curiosidad Manolo, un jubilado de unos 70 años, a su amigo Juan.

– ¿La consulta o la partida? – le responde Juan, dudoso.

– La consulta… la partida puede dar muchas vueltas.

– Yo creo que saldrá que no. La gente de Ca La Guidó queremos tranquilidad, pero los demás prefieren que no se corten los árboles – afirma Juan con un tono triste y bajo.

 

Abertis, el más beneficiado

Abertis es una multinacional que tiene empresas en España, Francia, Argentina, Chile, Brasil, Colombia y Puerto Rico. Es la principal constructora de carreteras del estado español y quiere seguir sumando, esta vez consiguiendo mayor poder en la Costa Brava, alargando la autovía C-32 hasta Lloret de Mar.

El pasado 7 de abril, toda la oposición votó en contra de este proyecto (13 regidores de ICV-EUiA, Batega per Blanes, ERC, CUP y PP), ante la abstención del equipo de gobierno de socialistas y convergentes.

El regidor de Batega per Blanes, Jordi Urgell, está en contra por tres motivos fundamentales: porque “ni Blanes ni la Generalitat de Catalunya se lo pueden permitir”, “por la deforestación que significaría” (“85.000 árboles aproximadamente”) y porque “no se han estudiado bien otras alternativas que podrían favorecer mucho más a Blanes”.

Urgell piensa que el máximo beneficiario, además de los vecinos de los barrios afectados por el tráfico, es Abertis, que conseguiría muchos más clientes y, en consecuencia, se enriquecería más “a costa de los ciudadanos blandenses”.

Gana el ‘NO’

La luz del sol va menguando. Se abren las urnas y se contabilizan los votos. El Local Social de Ca La Guidó va vaciándose poco a poco.

Lupiáñez en una rueda de prensa da los resultados a la luz de la luna. El 71,35% de los ciudadanos ha votado en contra de la prolongación de la C-32, mientras que el 28,06% lo ha hecho a favor, aunque solamente han votado 2.391 personas (el 7,28% de la población local). La votación no es vinculante, pero quiénes han ido a votar han hablado claro.

Sé que existo si te puedo mover

Anna Adeliño

17 / 04 / 2016


Banderas tricolores ondean en el aire. Docenas de pancartas reposan en el suelo, sabedoras de que en unos pocos minutos serán alzadas por una multitud vitoreante. Murmullos crecientes que se van concentrando lentamente en la plaza Virrei Amat de Barcelona. Pares de ojos curiosos que, desde los alrededores de la plaza, se topan con los colores rojo, amarillo y morado.

De nuevo, Nou Barris es este domingo el escenario de un nuevo acto en conmemoración del 85 aniversario de la proclamación de la Segunda República, organizado por el Ayuntamiento de Barcelona, con una alcaldesa Ada Colau muy comprometida con la causa republicana. Así lo anunció el ejecutivo barcelonés en un comunicado oficial presentando una serie de actos del 14 al 17 de abril, la mayoría en este distrito. Y el de hoy es un acto especialmente emotivo para los vecinos y vecinas de Nou Barris. La alegría es palpable en el ambiente, cada vez más visible a medida que la marcha, iniciada en Virrei Amat, se acerca al destino e inspiración de sus sonrisas: la ahora rebautizada Plaça de la República.

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La placa provisional de la ahora llamada Plaça de la República /Anna Adeliño

 

 De Plaça Llucmajor a Plaça de la República

-El cambio de nombre era indispensable, sobre todo en una ciudad como Barcelona, con todo lo que ha supuesto para la Segunda República, tenía que tener una plaza así- comenta Óscar Gil, vecino del distrito de 31 años, envuelto en la bandera tricolor.- El nombre llega por fin y no podemos más que felicitarnos.

Parece mentira que algo tan banal como un nombre pueda simbolizar una victoria histórica. Y es que el cambio de nombre de la Plaza que une Via Júlia y el paseo Valldaura es una petición histórica de la Mesa Unitaria de Nou Barris por la República. Josep Mª Gil Martínez, de 65 años y con una larga trayectoria en el movimiento vecinal, lo enfatiza:

-El que se cambie el nombre significa actualizar la voluntad de muchos vecinos y vecinas que, desde hace mucho años, venimos aquí para reivindicar el final de la dictadura y la consecución de la República como un espacio para el pueblo- afirma mientras entorna los ojos para ver con mayor claridad cómo los vecinos colocan la bandera republicana y catalana a los pies de la escultura de homenaje a la República de Josep Viladomat.

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Vecinos de Nou Barris colocando la bandera republicana y catalana en el monumento que preside la escultura de de Josep Viladomat /Anna Adeliño

 

Los valores, ¿fantasmas o realidad?

“Libertad, igualdad y fraternidad”. Con estas tres palabras se encabeza la marcha republicana. ¿Y qué opinan los participantes de esta fiesta ciudadana sobre estos valores tan mencionados y coreados a la par que el lema “España, mañana, será republicana”? ¿Son vigentes en un mundo globalizado como el actual, o han desaparecido para convertirse en un eco lejano de los libros de historia?

Mònica Palet, de 41 años, tiene muy claro que se han perdido. -Es básicamente por culpa del sistema neoliberal del consumismo puro y duro que se basa en el individualismo y no en la colectividad- comenta con cierto malestar, cerca del lugar donde minutos antes se había hecho la ofrenda floral en honor a los que lucharon por la causa republicana. -Hay movimiento social, pero también es importante que nuestros gobiernos a nivel institucional tengan en cuenta una época que nuestros abuelos y bisabuelos vivieron con orgullo.- Y concluye rechazando el sistema monárquico, “obsoleto y lleno de corrupción”.

Pilar García Velázquez, de 76 años, cree que los valores se han debilitado por haber sido perseguidos durante muchos años. Sin embargo, se muestra esperanzada y segura de que el legado de la república estará a salvo en las manos de la juventud del país. -Tenemos a unos jóvenes muy preparados, tengo su ilusión- afirma con convicción. -Fuimos a apoyar el 15M a Madrid. Lo que la gente mayor podíamos llevar de nuestro esfuerzo, lo llevamos, y seguiremos haciéndolo.

El relevo lo toma con gusto Ramiro Gil Morel, de 31 años, con la bandera morada, amarilla y roja a sus espaldas. -Necesitamos un proyecto lo suficientemente ilusionante para que todos esos cambios que estamos pidiendo se cohesionen en una sola idea: la Tercera República-. Y matiza. – Si los jóvenes sabemos encontrar la cohesión en esa idea, habrá un cambio real, en el que las bases del sistema y del estado serán verdaderamente democráticas y estarán basadas en los principios de la libertad, igualdad y fraternidad.

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Ramiro Gil Morel en el acto de la Plaça de la República /Anna Adeliño

Suena A las barricadas y la multitud deja de murmurar para alzar la vista, reconociendo la melodía, y empezar a cantar. Tras muchos años de movimiento vecinal, hoy la Plaza es por fin suya, abanderada con unos colores, pero también con unos valores que después de 85 años, resurgen más vivos que nunca.