Blanes

Blanes se niega a prolongar la C-32

Álex Sotillos

17 / 04 / 2016


Piezas de dominó repicando sobre mesas de madera, risas de sabiduría, ambiente de barrio. Parece un domingo cualquiera en el Local Social del barrio de Ca La Guidó, un barrio obrero que siempre ha tenido un peso fundamental en la lucha social del municipio costero de Blanes. Pero parece que hay nuevos invitados. No son jubilados que van a pasar el rato, sino personas de todas las edades que están unidos por un único motivo: votar.

DSC_0128Un vecino de Ca La Guidó (Blanes) votando en la consulta sobre la prolongación de la C-32 /Álex Sotillos

Hoy Blanes decide si quiere o no alargar la autovía que une la costa desde Barcelona hasta la ciudad blandense: la C-32. Los que están a favor de prolongarla defienden la idea del progreso y la comunicación entre ciudades. Los que están en contra critican la deforestación que significaría dicha prolongación.

Las urnas empiezan a recibir votos desde las diez de la mañana. No deja de entrar y salir gente del Local Social, aunque a cuenta gotas. Jordi Urgell, regidor de Batega per Blanes, que llega a la media hora de poner las urnas, critica la poca publicidad que se ha dado a la consulta desde el ayuntamiento, gobernado por el PSC y CDC. Albert, vecino de Blanes, reprueba al Ayuntamiento, que está a favor de la C-32, que no haya “dicho nada” y que se haya “sacado el muerto de encima” sin dar pie a debate alguno sobre el tema.

 

El ‘SÍ’ a la prolongación

Miguel Ángel, vecino del barrio de Ca La Guidó, lleva trabajando toda su vida en el mundo de la hostelería, sobretodo en Lloret de Mar, la población costera más cercana a Blanes, capital turística de la comarca de La Selva. Es jefe de restaurante en el Hotel Xaine Park y cada día ha de pasar por una carretera infestada de vehículos. Él cree que si se prolongara la C-32 hasta Lloret, la carretera por la que cada día conduce hasta su trabajo “tendría más fluidez, ya que todos los que usan la C-32 desde Barcelona seguirían hasta llegar a Lloret de Mar”.

Miquel Lupiáñez, alcalde de Blanes y líder del PSC, cree que el proyecto público-privado coordinado con Abertis es “la mejor opción para solucionar los problemas de movilidad de los ciudadanos” de todos los pueblos afectados, “Lloret, Tossa, Blanes, Palafolls y Malgrat”. Lupiáñez defiende que la prolongación de la C-32 permitiría, “en un espacio único de comunicación, que el ciudadano se pueda movilizar entre estas poblaciones sin pasar por los núcleos urbanos y, de esta manera, ir más rápido y más seguro”.

– ¿Quién crees que ganará? – le pregunta con curiosidad Manolo, un jubilado de unos 70 años, a su amigo Juan.

– ¿La consulta o la partida? – le responde Juan, dudoso.

– La consulta… la partida puede dar muchas vueltas.

– Yo creo que saldrá que no. La gente de Ca La Guidó queremos tranquilidad, pero los demás prefieren que no se corten los árboles – afirma Juan con un tono triste y bajo.

 

Abertis, el más beneficiado

Abertis es una multinacional que tiene empresas en España, Francia, Argentina, Chile, Brasil, Colombia y Puerto Rico. Es la principal constructora de carreteras del estado español y quiere seguir sumando, esta vez consiguiendo mayor poder en la Costa Brava, alargando la autovía C-32 hasta Lloret de Mar.

El pasado 7 de abril, toda la oposición votó en contra de este proyecto (13 regidores de ICV-EUiA, Batega per Blanes, ERC, CUP y PP), ante la abstención del equipo de gobierno de socialistas y convergentes.

El regidor de Batega per Blanes, Jordi Urgell, está en contra por tres motivos fundamentales: porque “ni Blanes ni la Generalitat de Catalunya se lo pueden permitir”, “por la deforestación que significaría” (“85.000 árboles aproximadamente”) y porque “no se han estudiado bien otras alternativas que podrían favorecer mucho más a Blanes”.

Urgell piensa que el máximo beneficiario, además de los vecinos de los barrios afectados por el tráfico, es Abertis, que conseguiría muchos más clientes y, en consecuencia, se enriquecería más “a costa de los ciudadanos blandenses”.

Gana el ‘NO’

La luz del sol va menguando. Se abren las urnas y se contabilizan los votos. El Local Social de Ca La Guidó va vaciándose poco a poco.

Lupiáñez en una rueda de prensa da los resultados a la luz de la luna. El 71,35% de los ciudadanos ha votado en contra de la prolongación de la C-32, mientras que el 28,06% lo ha hecho a favor, aunque solamente han votado 2.391 personas (el 7,28% de la población local). La votación no es vinculante, pero quiénes han ido a votar han hablado claro.